Te tengo a medias,
cada vez estás más lejos
y tu ausencia permanece.
Pero cuando te pienso, mi voz se quiebra, mis ojos se empañan.
Y te veo, te siento cerca pero sigues lejos.
Es imposible callarme la mirada cuando tú estás presente.
No dejo de buscarte entre la multitud mientras tratas de
desvanecerte entre ella.
Te vuelvo a mirar, no me dejas pasar.
Me desplomo al verte,
bailoteas sobre mi cabeza, no desapareces.
A tu lado me desvanezco,
me abrazas fuerte, sientes mis latidos; te aprovechas y me sueltas
un suspiro.
Me miras fijamente y vuelves a desaparecer.
Después de ti, deje de reír.
Después de ti, no volví a existir.
Después de ti, la vida se me fue.
